El Estado
kirchnerista sumó 911.000 empleados públicos a partir de 2003
Contexto.com.ar 04 de Abril de
2010
De acuerdo con un
estudio de la Fundación
de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL), el empleo público
consolidado, es decir incluyendo los tres niveles de gobierno, se estima en
3,13 millones de personas, con un incremento de 911.391 desde 2006 hasta fines
de 2009, algo así como 41 por ciento.
Las provincias,
ahogadas económicamente, pero con el peso de varios servicios básicos, como la
educación, la seguridad y la salud, fueron las grandes contratantes.
Sólo para recordar, a
fines de la década del 80, cuando los servicios públicos estaban en manos del
Estado, el empleo estatal era 23% del total de trabajadores, con un parcial de
7,6 empleados por cada 100 habitantes.
Apenas por recordar
algo, Ferrocarriles Argentinos tuvo poco más de 100.000 dependientes. Otras
épocas.
"Solamente de
los datos del Boletín Fiscal [que es una publicación del Ministerio de Economía
actualizada al tercer trimestre de 2009] se puede ver que, después de unos años
con poco crecimiento, desde 2006, la nómina de empleados públicos creció
130%", dice Fernando Starface, director del Programa de Política y Gestión
de Gobierno y próximo director ejecutivo del centro de estudios de políticas
públicas (Cippec).
Las provincias y los
municipios han sido muy activas a la hora de contratar personal.
En los últimos seis
años, los dependientes de los gobernadores pasaron de 1,38 millones a 2,02
millones.
Datos del Instituto
para el Desarrollo Social (Idesa), elaborados por Jorge Colina con base en la Encuesta Permanente
de Hogares (EPH) del Instituto de Estadística (Indec), muestran que hay
ciudades en las que el peso de los empleados públicos en el total de
asalariados es enorme.
Por ejemplo, en Río
Gallegos, 44% del total de trabajadores cobra su sueldo en la ventanilla
estatal; en La Rioja
y Resistencia, 43% y en Ushuaia y Río Grande, 40%.
En el otro extremo
está Mar del Plata, que tiene 14 empleados por cada 100 habitantes, o los
partidos del Gran Buenos Aires, que tienen 15 sueldos estatales por cada 85
privados.
Ni bueno ni malo Para
Starface no es ni bueno ni malo que el Estado tenga más empleados.
"La pregunta que
hay que hacerse -dice- es si la calidad de servicios que presta el Estado con
esos recursos es buena." Y la pregunta no es nada fácil. Sucede que no hay
muchas maneras de medir estos indicadores.
Colina dice que hay
que mirar el siguiente dato de la realidad. "La gente que puede abandona
muchos servicios públicos. Por ejemplo, se elige una medicina privada o se
reemplaza la educación gratuita del Estado por otras pagas y privadas. Y a eso
se agrega que se contratan servicios de seguridad privada. Entonces, más allá
de que no haya indicadores, la percepción es que la cantidad no asegura la
calidad de los servicios", razona.
Los municipios
también han estado activos desde 2003 hasta fines de 2009: sus empleados
aumentaron 83%, pasaron de 312.080 a 519.827.
Pese a la expansión
del empleo privado desde 2003, el sector público no para de crecer. La
proporción de trabajo público como porcentaje del total se parece a la de
países como Francia o Finlandia. Pero los servicios públicos, aún no.
6%. Es la porción de
empleados públicos sobre el total de trabajadores en Japón y Corea del Sur. La
contracara son Noruega y Suecia (28 por ciento).