Administración Pública
Dr. Mario Meneghini
Es generalmente aceptado que la Argentina ha sido mal
gobernada desde hace muchos años, pero debe añadirse que también el sector
público ha estado mal administrado, desde hace cuatro décadas. El principal
factor es la ingerencia indebida del nivel político en los cuadros
administrativos que deberían ser ocupados por empleados permanentes. Así, al
jubilarse el personal más competente y experimentado, es reemplazado por
personas designadas por influencia política, ya sea por pertenecer al partido
oficialista o por amistad o parentesco con el funcionario responsable del área
respectiva. De esta manera se han desmantelado los organismos que en otra época
tuvieron merecido prestigio, comenzando por el INDEC, y continuando con el
Inta, Senasa, Comisión Nacional de Energía Atómica, etcétera.
Una de las formas del clientelismo es utilizar la
administración pública como botín de guerra, habiéndose llegado a una dotación
total en los tres niveles de gobierno, que suma 3.403.757 personas. Esto
convierte al sector público argentino en una estructura enorme, pero fofa, sin
la eficacia que debe caracterizar a un Estado moderno.
Consideramos que esta grave situación requiere un
compromiso público de los dirigentes de
todos los partidos, semejante al que han formulado los senadores y diputados
nacionales opositores, respecto de la reforma constitucional. El compromiso
consistiría en declarar que todos los cargos públicos, que no sean específicamente
de nivel político, serán cubiertos por el sistema de mérito, en base a
concursos que seleccionen a los más idóneos entre los aspirantes.
6-12-12